¿Cómo diseñar las preguntas relevantes para un examen poligráfico?

Chica en prueba de el Polígrafo

Diez reglas de oro para conseguir resultados fiables en un examen de polígrafo;

Regla número 1. Todas las preguntas deben ser respondidas con un SÍ o un NO, no cabe otra respuesta, ¿lo hiciste o no lo hiciste? Esto es así para evitar interpretaciones erróneas y también para limitar los movimientos de la persona examinada al verbalizar la respuesta.
No se puede tener una conversación mientras se está sujeto a un polígrafo, pues en ese caso la máquina registra gráficos con señales pertenecientes a dichos movimientos, en vez de recoger la respuesta psicofisiológica deseada.

Regla número 2. Mantenga el número de preguntas al mínimo, pues como ya hemos mencionado anteriormente, la fiabilidad de un examen disminuye cuantas más preguntas incluya, de hecho, haciendo solamente una pregunta relevante es la mejor manera de diseñar un examen poligráfico, produciendo los resultados más exactos.

Una vez que se han pasado de cuatro preguntas relevantes la prueba es mucho menos efectiva. Cuando trabajes con tu examinador para diseñar las preguntas de la prueba te sorprenderá lo fácil que es responder a varias preguntas usando sólo una.

Regla número 3. No propongas preguntas ambiguas. Cada pregunta que hagamos debe ser interpretada de manera muy similar por cualquiera que la escuche. Por ejemplo, la palabra “engaño” tiene un significado diferente dependiendo de matices culturales y también de la formación de las personas. Algunas personas piensan que engañar significa sólo tener relaciones sexuales completas (coito), mientras, otras pueden pensar que el sexo oral no completa el engaño, otras en cambio piensan que coquetear puede significar una afrenta equivalente a engañar a alguien plenamente.

Por eso no incluimos en el test del polígrafo términos ambiguos, si quieres saber si alguien tiene contacto sexual con otra persona, entonces esa es la pregunta que hacemos.

Regla número 4. No preguntamos a la gente si nos está mintiendo, eso se lo dejamos al polígrafo. Las preguntas deben hacerse de la manera más directa posible. Por ejemplo, si queremos saber si alguien ha robado un banco, preguntamos si ha robado el banco, no preguntamos ¿Está mintiendo acerca de robar en un banco? o ¿Está mintiendo acerca de dónde estaba usted cuando el banco fue robado?

Regla número 5. No proponga preguntas largas, si la pregunta dura más de 6 o 7 segundos usando un ritmo normal de dicción, es probable que su longitud cree problemas de comprensión o entendimiento en la persona evaluada, anulando su efectividad.

Regla número 6. No haga preguntas hipotéticas o preguntas sobre el futuro, no somos adivinos, sólo podemos determinar hechos supuestamente acaecidos en el pasado, no lo que podría devenir en el futuro.

Regla número 7. No preguntes sobre sentimientos o emociones, sólo podemos dar nuestra opinión profesional acerca de hechos, cosas que sucedieron o no sucedieron. Los pensamientos o emociones no son hechos inmutables. Si quieres saber si alguien te ama o si prefiere el rojo o el negro, el polígrafo no es lo que quieres.

Regla número 8. No haga preguntas compuestas, los clientes a veces quieren hacer varias preguntas en una sola. Pero eso tiene el mismo efecto que hacer preguntas múltiples. Te interesa saber concretamente a qué reaccionó la persona examinada.

Regla número 9. Si decides hacer un examen de preguntas múltiples, todas las preguntas deben ser sobre el mismo tema. Por ejemplo, las técnicas validadas más puristas desaconsejan preguntar sobre robo y consumo de drogas en el mismo examen, así como tampoco se puede preguntar sobre la infidelidad y el abuso de niños en el mismo examen.

Regla número 10. Un examen un tema. Si quiere fiabilidad absoluta es el camino más corto para llegar a la ansiada exactitud en los resultados.

Datos facilitados por Poligrafo.com

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